¿PENSAMIENTOS O SENTIMIENTOS?
¿Nacen los sentimientos
de los pensamientos?
de los pensamientos?
IA
Sí, pero depende de la perspectiva y la praxeología PRAXEOLOGÍA. Estudio deductivo de la intención y la acción. Análisis de cómo los individuos utilizan medios escasos para lograr sus fines u objetivos. , es decir, de lo que se entiende por "nacen", y de qué tipo de sentimiento. En muchos casos, se puede afirmar que sí porque los sentimientos surgen a partir de la manera como percibimos e interpretación una situación. Un hecho provoca un pensamiento, y el pensamiento provoca un sentimiento. Por ejemplo:
Ves a una persona que no te saluda y piensas: "Parece molesta conmigo", entonces te produce preocupación o tristeza. Pero otra persona podría pensar: "No me vio" y sentir indiferencia. En tal sentido, un mismo hecho provoca sentimientos distintos y hasta opuestos porque los pensamientos son distintos.
Sin embargo, no todos los sentimientos "nacen" de pensamientos conscientes. A veces puede ocurrir lo contrario: Una emoción o sensación puede provocar un pensamiento. Por ejemplo:
Sientes miedo al escuchar un ruido repentino. Entonces, piensas: "Quizá hay alguien en la casa". La emoción aparece antes que el pensamiento racional.
Además, hay que tener en cuenta que hay sentimientos que pueden surgir de:
- Estados fisiológicos (hambre, cansancio, una enfermedad). - Recuerdos. - Asociaciones inconscientes. - Cambios hormonales. - Instintos o mecanismos de supervivencia. - Sed. - Falta de sueño. - Necesidad de ir al baño. - Falta de oxígeno (aire viciado, altitud). - Exceso o falta de actividad física. - Cambios hormonales - Pubertad. - Ciclo menstrual. - Embarazo. - Menopausia. - Fluctuaciones hormonales. - Otras necesidades corporales
Una intervención quirúrgica pudiera producir mayor irritabilidad o tristeza, llanto fácil, ansiedad, apatía, cambios en la motivación, euforia o desinhibición, etc.
Pensamientos y sentimientos se influyen mutuamente
Según las circunstancias, los pensamientos y sentimientos forman diversas redes dinámicas de retroalimentación mutua. La relación entre pensamiento y sentimiento suele ser bidireccional: Los pensamientos influyen en los sentimientos, y los sentimientos influyen en los pensamientos.
Hay quienes sostienen que el sentimiento es una forma de conocimiento distinta del pensamiento, que no es simplemente una consecuencia de "pensar", sino una manera de percibir afectivamente la realidad. Uno puede "pensar" que una persona es valiosa, pero su amor hacia ella no reducirse a ese pensamiento. El sentimiento le añade una dimensión propia a la experiencia.
Se podría decir que muchos sentimientos son generados o moldeados por los pensamientos, pero que los sentimientos no se reducen a pensamientos ni dependen siempre de ellos para existir. Pensamiento y sentimiento se alimentan mutuamente en un ciclo continuo.
Entonces, ¿pensamientos y emociones se influyen mutuamente?
Sí, pero con matices importantes. En el lenguaje cotidiano, es muy común decir: "La mente y el corazón" o "la razón y el corazón" para referirnos aproximadamente a la relación entre pensamiento y emoción. Por ejemplo
"Mi mente me dice que no, pero mi corazón me dice que sí."
"Hay una lucha entre la razón y el corazón."
Aquí "corazón" no se refiere al órgano que bombea sangre, sino a la vida afectiva, a los sentimientos, emociones, deseos, afectos, inclinaciones, etc.
En cambio, la expresión: "El cerebro y el corazón" es más discutible si se busca una precisión científica. Porque tanto los pensamientos como las emociones dependen en gran medida del cerebro. Desde la neurociencia moderna, no tendría mucho sentido contraponer cerebro y corazón como si uno pensara (o razonara) y el otro sintiera (o se sintiera motivado).
Por eso, "razón y corazón" suelen usarse como metáfora clásica extendida. "Mente y corazón" como metáfora moderna bastante clara. Y "cerebro y corazón" como figura literaria o retórica, pero científicamente imprecisa.
Hay además una diferencia interesante entre "mente" y "pensamiento"
Si dices: "Pensamiento y emoción", te refieres a dos procesos. Si dices: "Mente y corazón" te refieres más bien a dos ámbitos o facultades: el cognitivo (conocimientos) y el afectivo (emociones).
Por eso, yo preferiría referirme a ello como que la "razón y corazón se influyen mutuamente de formas diversas según las circunstancias. Suena natural y conserva bastante bien su significado.
Sin embargo, si se busca la máxima precisión conceptual, "pensamientos y sentimientos" sigue siendo más exacto que "mente y corazón", porque evita la carga metafórica de esta última expresión. Tu elección dependerá de si tu objetivo es una precisión analítica o dar fuerza expresiva (metafórica) a cierta explicación.
