NEURONAS ESPEJO
Imagina que en tu cerebro hay un simulador de realidad virtual integrado que de repente se enciende involuntariamente. Son las "neuronas espejo".
Se disparan cuando realizas una acción o cuando otro realiza la acción, cuando lees vívidamente una historia en un libro, cuando escuchas un audio, oyes una lectura interpretativa o ves una película emocionante.
Por ejemplo
¿No te ha sucedido que, de repente, ves a alguien bostezar y, casi instantáneamente, sientes el impulso de bostezar? Son tus neuronas espejo que "mapean" el movimiento del otro en tu propio sistema motor.
O ves que alguien se golpea un dedo con un martillo. Seguramente, haces una mueca y sientes una punzada. Tu realidad virtual en el cerebro simula su dolor y entiendes cuánto le duele.
O cuando lloras viendo una película o leyendo acerca de un personaje que encuentra propósito en medio del caos, tus "neuronas espejo" borran la frontera entre él y tú, y experimentas su emoción como si fuera tuya.
¿Para qué sirven?
Son la base biológica de la empatía y el aprendizaje por imitación. Gracias a ellas, no solo entendemos lo que los demás hacen y sienten, sino que comprendemos sus intenciones. Los grandes actores usan las "neuronas espejo" para vivir su papel.
Cuando lees o hablas en público, las "neuronas espejo" de tus oyentes copian en su interior tu estado de ánimo y actitud, transmutándolos a su propio caos interno.
Por decirlo así, las "neuronas espejo" te permiten leer la mente y corazón de los demás a través de la simulación interna.
Herramienta de resonancia
Es fascinante cómo un mecanismo diseñado para la supervivencia biológica también se convierte en una herramienta eficaz de comunicacion por resonancia.
La resonancia es como cuando estás en un parque con un amigo y él sube a un columpio. Lo impulsas levemente, poco a poco, justo en cada momento exacto, y con muy poco esfuerzo logras hacerlo subir muy alto.
En el universo todo vibra (puentes, cuerdas de guitarra, átomos, incluso tú) vibras, por decirlo así, en una "nota" o ritmo natural al que te gusta vibrar.
La resonancia ocurre cuando una fuerza externa golpea algo con el mismo ritmo exacto. La energía se dispara y un pequeño empujoncito repetido en el momento justo puede generar una respuesta extraordinaria (algo que tambien ocurre en las relaciones humanas entre las personas, no todos vibran en la misma frecuencia).
Por ejemplo
La radio: Cuando sintonizas 100 FM, estás haciendo que los circuitos de tu radio "resuenen" a la misma frecuencia que la señal que viaja por el aire. Solo así puedes "atraparla".
Una cantante de ópera: Si canta la nota exacta que coincide con el ritmo de vibración del cristal, la copa empieza a temblar.
En las personas: ¿Has sentido que "vibras" con alguien cuando sus ideas o emociones armonizan con tu ritmo interno y te hacen reaccionar positivamente? Y cuando sus ideas o emociones chocan con tu frecuencia y te hacen reaccionar negativamente, ¿no sentiste "malas vibras"?
¿Por qué es importante?
Importa mucho porque la resonancia es la forma en que la energía se transfiere de manera eficiente. Si no hay resonancia, la energía rebota o se pierde. En cambio, si ocurre resonancia, el sistema "despierta" y se amplifica. Como el columpio en el parque.
¿Cómo evitan los ingenieros que los puentes se caigan debido a este fenómeno cuando sopla mucho viento?
Las neuronas espejo funcionan como un "pegamento social" del cerebro, conforman gran parte de nuestras respuestas automáticas (resonancia) ante los variados y a veces confusos estímulos del entorno.
En el deporte, la danza, el teatro, la musica, el cerebro no distingue entre verlo, oírlo y hacerlo. Hay un ensayo mental implícito: Cuando un atleta observa a un experto realizar un movimiento técnico, sus neuronas espejo "disparan" una imitación interna. El cerebro crea un mapa neural del movimiento antes de que ningún músculo se mueva.
La "sintonía". Un coach o entrenador sabe que el sistema motor del alumno se activará por resonancia mediante una demostración del movimiento físico, facilitándole la adquisición de la técnica mucho más rápido que con palabras.
2. Publicidad y marketing
La publicidad moderna no vende productos: vende experiencias a través de los actores de publicidad.
El "efecto de consumo": Cuando ves un anuncio de alguien bebiendo una gaseosa helada con gesto de satisfacción, tus neuronas espejo simulan el placer de la frescura y placer que ves. Tu cerebro "bebe" antes de comprar. ¡Te provoca comprar!
Neuronas espejo y aspiración: Al usar celebridades, las marcas proyectan éxito o belleza valiéndose de un modelo o referente. El cerebro simula la sensación del modelo imaginando lo que obtendrá al poseer el objeto de la publicidad.
3. El arte nefasto de la estafa
En un aspecto negativo, un estafador es, a menudo y por instinto criminal, un maestro de la sintonía neural.
Su falsa vulnerabilidad: Para generar confianza, imita sutilmente el lenguaje corporal de la víctima. Ahora las neuronas espejo de la víctima interpretan al estafador como "alguien parecido a mí" y, por tanto, me inspira confianza y seguridad.
Contagio emocional de urgencia: Si el estafador finge angustia o una oportunidad "única", el sistema espejo de la víctima captura esa ansiedad, y bajo tal estrés, su capacidad crítica o sentido pragmático disminuye o se apaga, facilitando el engaño.
4. Oratoria
Un gran orador no solo transmite datos; transmite un estado mental y emocional. No se espera que actúe como en un teatro, sino que sea verdaderamente genuino y seguro de sí mismo.
Presencia y Gesticulación: Si un orador se muestra rígido o nervioso, el público lo imitará, percibiendo su tensión y poniéndose igualmente tenso. Si gesticula de manera poco natural, agarrándose o sobándose las manos a cada rato, delatando inseguridad, las neuronas espejo del público replicarán dicha inseguridad, percibiendo su mensaje como poco confiable. Pero si gesticula de manera eficaz, sin hacer aspavientos ni agarrarse o sobarse las manos a cada rato, comunicará seguridad y confianza, las neuronas espejo del público replicarán su seguridad y percibirá un mensaje confiable.
Transmutación del caos en propósito: Un orador, vendedor o relacionista siempre busca el "punto de orden", un propósito, y en oratoria ese es el objetivo. Mantiene la calma en medio de la crisis utilizando su propio lenguaje verbal y no verbal para que las neuronas espejo de su audiencia "copien" o "imiten" su calma, ordenando el caos colectivo (mental, emocional o físico) a través de su presencia física y emocional.

